Primera Jornada Peruana de Minificción

La complacencia es inefable.

La Primera Jornada Nacional de Minificción, organizada los días 14 y 15 de septiembre en el Club Tarma de La Molina por el Grupo Literario Micrópolis, ha significado el crecimiento de un proyecto que, estamos convencidos, marcará historia en la literatura de nuestro país. Fue muy gratificante compartir con escritores y críticos de nivéles excepcionales y, por otra parte, presentar mi segundo material literario en una jornada para el recuerdo de todos los que trabajamos por convertirla en una realidad.

Gracias a todos los que nos brindaron su apoyo.

Presentación de «Bajo un cielo de ceniza» en el Club Tarma

Llega un momento en el que sentarse a producir se convierte en necesario, incluso si son naderías. Nuevamente estoy aquí, ante ustedes, para presentarles mi segundo material literario: Bajo un cielo de ceniza. A mi diestra se encuentra Marcos Herrera Estevan, un estupendo escritor y amigo al que yo venero mucho. A mi siniestra, y lo presento con gusto, Alberto Benza González, otro gran amigo y Director de Editorial Micrópolis.

Opino que Bajo un cielo de ceniza es un trabajo peculiar. Ustedes observarán que el mismo índice expone el orden dividiendo los textos de dos en dos, esto se debe a que quise juntar un poema y un microrrelato los cuales tengan relación entre sí. Quienes me conocen o han leído mis textos sabrán que mi raíz es la poesía, sin embargo la microficción es un género novedoso que ha llegado a cautivarme.

Yo empecé a escribir a los 14 años, en ese tiempo me dedicaba a componer letras para canciones. Fue con el paso de los años que, con lecturas e influencias, mis escritos adquirieron más fuerza. Todo empezó como un juego, pero terminé por convertir la escritura en una disciplina que me llevó a publicar mi primer poemario el año pasado (me refiero a El Mar de los Naufragios).

Desde muy chico me interesé por los temas ligados a los sentimientos, a los problemas cotidianos, a todo lo que afronta el ser humano a lo largo de su vida. Todo lo que vivo me sirve como material y trato de no desperdiciar lo experimental. La vida, para mí, está repleta de episodios y sensaciones que no conocen el desecho.

Bajo un cielo de ceniza es un libro que escribí en una etapa de conflictos internos, de regocijo y desdicha. La portada del material se la debo a Lucía Bertarini, una brillante artista argentina que tuvo la filantropía de permitirme utilizar uno de sus óleos, en este caso «Sueño: abrir y cerrar de ojos». Para esta ocasión he decidido compartir con ustedes 54 textos personales que se dividen en 27 poemas y 27 microficciones.

Con este nuevo material me vuelvo a confesar ante ustedes. Hay textos muy íntimos que, a mí parecer, no les hará caer en la indiferencia.

Texto: Web del Grupo Literario Micrópolis