Bajo la misma luna de Alberto Benza

Alberto Benza González, amigo mío desde hace varios años y también miembro fundador del Grupo Literario Micrópolis, ha publicado su primer libro de minificciones. El material está basado en vivencias que, en su mayoría, son muy personales. El trabajo literario consta de 90 microrrelatos, los cuales se diseminan en cinco episodios muy diferentes. “A la luz de la luna” es un libro muy recomendable para quienes deseen esbozar más de una sonrisa o sumirse en las aguas de lo inescrutable.

Aquí les ofrezco una entrevista que Beto me otorgó hace algunos días:

– ¿Cómo nace tu afición por la literatura y por la escritura de minificciones?

A los nueve años (1982) me fui de vacaciones a la ciudad de Huancayo y llegué a la casa de mi tío Augusto García Cuadrado, él me orientó en mis inicios con la escritura. Recuerdo haber escrito unas leyendas para el fenecido diario La Voz de Huancayo. La propuesta del periódico era interesante: todos los niños mandábamos nuestros textos y ellos los publicaban. Ese verano fue redondo, me publicaron tres leyendas. Ahí empezó mi relación con la minificción.

También tengo un libro que guardo con cariño: “Antología de la Narrativa de Junín”, lanzado en 1974  y perteneciente a la escritora Isabel Córdova Rosas. En el libro encontré cuentos breves y leyendas de Adolfo Vienrich, Pedro Monge, Eleodoro Vargas, entre otros.

– ¿Cuáles son tus escritores predilectos en el campo de la minificción y de qué manera han influido en tus textos?

Sin pensarlo dos veces puedo decir que mi preferida es Ana María Shua. En 1984 leí dos cuentos de su libro “La Sueñera”. Hoy en día tengo todos sus libros de minificción, es mi favorita. Lo que sí me parece increíble es poder comunicarme con ella gracias a las redes sociales.

En mi biblioteca tengo libros claves para mi inicio en la minificción: ”Cuentos breves y extraordinarios” de Borges y Bioy Casares, “El hacedor” de Borges, “Historias de cronopios y de famas” de Julio Cortázar.

– ¿Y en el Perú?

En Perú hay cuatro escritores imprescindibles: Fernando Iwasaki, Ricardo Sumalavia, José Donayre y William Guillén. A ellos se les suma las lecturas de la revista Plesiosaurio, que ha hecho esfuerzos denodados por difundir el género en el país. Esta revista debería distribuirse en las librerías y a nivel nacional. No sé como hace Rony Vásquez, pero tiene en sus tres ejemplares a escritores de primer nivel.

Otro punto a tener en cuenta, por supuesto, son los escritores que conforman Micrópolis. La mayoría está en un proceso de aprendizaje y de superación en su escritura. Existen textos realmente interesantes. En enero de 2012 sale la primera antología del grupo literario, la compilación del mismo la está trabajando Rony Vásquez.

– ¿Qué significa para ti el Grupo Literario Micrópolis? Háblanos de cómo se constituye el grupo y sobre sus ambiciones.

Micrópolis es un proyecto ambicioso, el cual tiene como finalidad difundir la minificción en el Perú. Comenzó silenciosamente en 2008 junto a Diego Eguiguren y actualmente ya somos 14 escritores de distintos departamentos del país. Me parece genial: somos un grupo literario descentralizado, donde siguen incorporándose escritores. El primer objetivo se está logrando. Este año realizamos la I Jornada Peruana de Minificción y se lanzó la primera editorial dedicada al género: Editorial Micrópolis.

– “A la luz de la luna”, tu primer libro de minificciones, nos ofrece múltiples temas atractivos. Danos tu apreciación personal respecto a lo que propones al lector de textos breves con tu primera entrega.

Como te contaba, en 1982 tuve mi primer acercamiento con la minificción y nunca dejé de escribir. Tenía un cuaderno vetusto donde iba incorporando textos que se convertirían en relatos, cuentos y novelas, pero realmente estaba desarrollando microrrelatos. En el año 2002 ya me estaba rondando la idea de escribir microcuentos y, en uno de mis viajes a Buenos Aires, decidí investigar más sobre el género del microrrelato. Fue largo el aprendizaje para decidirme a lanzar el libro “A la luz de la luna”, que viene a ser la recopilación de todos los textos breves desde mis 9 abriles hasta mis 39 trajinados años. 30 años pasaron para que se muestren mis textos personales.

“A la luz de la luna” comprende 90 microrrelatos. El libro está dividido en cinco partes: Confesiones a medianoche, Divinos y mágicos, Escritos en el muro del sueño, Fantasmas entre nosotros y Terror.

También quiero aprovechar esta entrevista para agradecer al Suplemento Sólo 4 del diario Correo de Huancayo; a Diego Eguiguren, por su persistencia en que publique el libro; a Daniel Frini, quien fue muy generoso en el prólogo; a Rony Vásquez, por sus palabras altruistas; a Jomar Cristóbal, por sus consejos; a Sandro Bossio, por su aliento constante; a Juan Carlos Suárez Revollar, por la diligencia en la producción del libro; al grupo Micrópolis y a mi familia. Sin todos ellos hubiera sido imposible sacar a la luz mi libro.

– ¿Por qué lo titulaste “A la luz de la luna”?

Muchos de los microrrelatos del libro son experiencias compartidas con amigos de la infancia, las cuales se generaban en el parque que se ubica al frente de mi casa. Como compañía, por casualidad o coincidencia, siempre teníamos a la luna llena, es por eso que decidí llamarlo “A la luz de la luna” en recuerdo a esas noches en que contábamos historias de fantasmas, duendes y hadas. Al final de la noche nadie quería irse a su casa. Ya te imaginarás, un miedo que no dejaba dormir, pero igual seguíamos reuniéndonos en las noches para contar nuevas historias de terror.

– Has estado en el Taller de Hiperbreves de la escritora argentina Clara Obligado, ¿crees que eso influyó en las cualidades narrativas de los textos de “A la luz de la luna” o no corresponde al tiempo de tu etapa de producción?

El taller de Clara Obligado fue fundamental para orientarme en la técnica de la escritura. El taller que llevé fue virtual, pero depende de uno mismo el ir produciendo sus textos. Digamos que yo le saqué el jugo, ya que por esas fechas me encontraba de viaje en Arequipa y por las mañanas me dedicaba sólo al taller. Aproveché los cuatro módulos al máximo y ahora tengo otro panorama de la minificción.

– Cuéntanos sobre la Editorial Micrópolis y sus pretensiones.

Este año constituí la Editorial Micrópolis y le pedí a Jomar Cristóbal, a Diego Eguiguren y a Rony Vásquez que se unieran a este nuevo proyecto. En el Perú es difícil que una editorial apueste por un libro de microrrelatos, porque para ellos no es negocio producir libros de minificción. Con esto no quiero decir que no se haya publicado libros de microrrelatos, pero es una cruda realidad. Felizmente puedo afirmar que se está provocando un giro con respecto a este erróneo pensamiento por las casas editoriales.

Micrópolis lanzó, este 2011, El dos veces nacido de Jomar Cristóbal, Bajo un cielo de ceniza de Diego Eguiguren y “A la luz de la luna”, mi libro. Se viene Circo de Pulgas”, la antología esperada de Rony Vásquez y Película de Horror” de Marco Alberca Ruiz. Para el próximo año tendremos dos libros buenos: Intuiciones y Delirios de David Roas y SUMde Tanya Tynjälä.

– Tú eres un frecuente lector de libros de minificción, ¿qué opinas del actual desarrollo de este género en el Perú?

Es muy alentador, la minificción en el Perú ya despegó. Personalmente pienso que Micrópolis ha sido un eje fundamental para el desarrollo del microrrelato, de la misma manera podemos hablar de la revista Plesiosaurio, que va a sacar su cuarto número antes de que termine el año.

Este año aparecieron libros importantes: “Microcuentos” y “Cuaderno de Almanaquero” de William Guillén Padilla, “Cuatro páginas en blanco” de Luis Zúñiga, “Algo se nos ha escapado” de Katya Adaui. En versión digital: “La eternidad del instante” de César Klauer, “Cuaderno de pulgas” de Rony Vásquez, “33 minicuentos de verdades en pareja” de Sarko Medina, entre otros.

– ¿Cómo han influido las redes sociales en el género del microrrelato?

Las redes sociales han sido fundamentales: Facebook, Twitter o Google + nos facilitan las publicaciones de los microrrelatos.

También hay que destacar las páginas que promueven la difusión del género: El Grupo Heliconia, que mantiene blogs de ficciones breves (Químicamente impuro, Breves no tan breves y Ráfagas, Parpadeos), La Revista Internacional Microcuentista, La Bitácora de Ficción Mínima, La Nave de los Locos, Miretario, Cuentos y Más, Teoría del Mínimo Relato y muchas más.

– Participaste en la realización del Primer Concurso Nacional de Microcuento, ¿qué sensación te deja esto?

A comienzos de año le propuse la idea a Juan Carlos Suárez (editor del Suplemento Cultural Sólo 4 en ese entonces) para lanzar el Concurso Nacional con el apoyo del Suplemento, y al final se logró. Luis Puente de la Vega tomó la posta en la edición del Suplemento y se concretó el tan ansiado concurso.

Participaron 200 escritores de distintos lugares del país, incluso los peruanos radicados en el extranjero. A mi parecer fue un buen inicio para un concurso que puede ser una tradición si se lo proponen los auspiciadores. Es un sueño realizado a partir de que me hice cargo de la sección “El Microcuento de la Semana”.

– Actualmente estás a cargo de la sección “El Microcuento de la Semana” en el Suplemento Cultural Sólo 4 del Diario Correo de Huancayo, entiendo que eso te puede dar una mejor visión sobre la calidad que ofrecen los escritores nacionales en sus textos. ¿Qué nos puedes manifestar respecto al nivel de las obras?

El 2 de octubre de 2010, Juan Carlos Suárez me pidió permiso para publicar mi microrrelato “El Subte”. Después de la publicación, tuve la iniciativa de pedirle una sección para el microrrelato, el Suplemento aprobó la petición y la denominó “El Microcuento de la Semana”. En esta sección la idea es seleccionar un microcuento de un autor nacional, si el autor lo toma es como un galardón. Hasta la fecha van 48 microrrelatos publicados, y mira que si no me haces esta pregunta no me hubiera dado cuenta de que ya pasó más de un año desde que asumí esa responsabilidad. ¡Cómo pasa el tiempo!

– ¿Qué impresión te produce el hecho de haber organizado el Primer Encuentro Nacional de Minificción junto al Grupo Literario Micrópolis?

Primero debo agradecer a los expositores, sin ellos hubiera sido imposible realizar la Jornada. También quiero mencionar a Micrópolis, porque los integrantes se fajaron con los costos del evento. Tampoco puedo olvidar a la gente de Borrador Editores y de Plesiosaurio, quienes estuvieron presentes durante los dos días.

En el evento participaron escritores de talla internacional como David Roas y Ana Casas, a ellos se suman los peruanos José Donayre, Carlos Sotomayor, Carlos Calderón Fajardo, Enrique Beó, Esteban Quiroz, William Guillén, Luis Zúñiga, Rony Vásquez, Diego Eguiguren, Jomar Cristobal, Juan Carlos Nalvarte, Luis Puente de La Vega y Laura Liendo.

La I Jornada marcará un hito en la historia de la minificción peruana, eso lo tengo claro.

– ¿Qué proyectos planeas efectuar próximamente? ¿Hay algo que nos puedas adelantar?

Tengo un libro que está casi listo, se llama “Minificciones”. Espero publicarlo el 2012. También estoy trabajando en una micronovela, se titula “Beau Gest”.

Este año algunos de mis microrrelatos fueron llevados al cómic gracias al dibujante Boshek, que apostó por el libro “A la luz de la luna”. Estos cómics los entrego en el interior del país a los niños de bajos recursos, esa es una manera de difundir la lectura.

Y el proyecto más ambicioso que estoy trabajando es una exposición del microrrelato a través de elementos que ayuden a su difusión como el “Mate Burilado”, donde se mezcla la artesanía peruana con el microrrelato. Me imagino que con el apoyo del Grupo Literario Micrópolis este proyecto será un éxito.

Pueden encontrar más información de Alberto Benza en la web del Grupo Literario Micrópolis o en su página de Facebook.

Imprescindible

El microcuento y la poesía, a veces, se entremezclan y se convierten en una perfecta conjunción de belleza y deleite para quien los lee. Así, Diego M. Eguiguren presenta su segundo libro, con el cual demuestra que su talento para el verso y la narrativa es innato.

“Bajo un cielo de ceniza” (Micrópolis, 2011) es un texto elemental para el desarrollo de la minificción en nuestro país, y para quienes buscan en este género la plenitud literaria. Imprescindible.

Texto: Suplemento Cultural Sólo 4

Período de producción

Cuando publiqué mi primer material literario (El Mar de los Naufragios) ya me aventuraba a imaginar nuevas formas de hacer poesía introspectiva. Me encuentro, ahora mismo, en una etapa en la que experimentar en la literatura me resulta particularmente estimulante.

He perdido apetencia por la poesía como base de trabajo, pero no como utensilio vital de él. No realizo cuentos, tampoco microficciones al estilo de Bajo un cielo de ceniza. Creo —y solamente creo— que lo que estoy desarrollando, con más frecuencia e impetuosidad, son ensayos de mediana dimensión.

Les seguiré contando.

P.D. He leído y revisado, por cuarta vez, la micronovela paranormal que está por lanzar mi amigo Marco Alberca Ruiz (autor chiclayano perteneciente al Grupo Literario Micrópolis). La historia es seductora, incluso pasional. La idea me ha deleitado tanto que podría animarme a escribir algo semejante en algún momento de mi vida.