Luces dormidas: comentario de Ricardo González Vigil

Diego Eguiguren Ricardo González VigilPor Ricardo González Vigil

Los versos de Diego M. Eguiguren fluyen cadenciosos y obsesivos, dando cauce una y otra vez a su adolorido corazón, torturado por el desamor: «¿De qué otra cosa, / si no es de nosotros, / poéticamente / podría yo hablar?» (poema «Aquí»). Sin la luz del amor otrora compartido, el poeta ahora comparte con el lector su corazón en tinieblas: «Soy todo lo que no me diste / y todo lo que no te di» (poema «Todo lo que no»).

El lector constatará que las palabras se despiertan y que en estas páginas brota la luz de la poesía.