Seis comentarios acerca del poemario «El mar de los naufragios»

– ABELARDO SÁNCHEZ LEÓN: «Diego Eguiguren es un joven poeta (hace tanto tiempo que no escribo esas dos palabras juntas), y lo es porque cree entusiasmado en la poesía y porque, estoy seguro, tiene un largo trayecto delante de sí. Su mundo interior es turbulento y está decidido a trabajar con esas corrientes marinas que mantienen viva a la poesía. Su pinta es la de un solitario, la de alguien que no necesita del aliento de otras personas. Se basta a sí mismo. La poesía, sin duda, será para él un viaje despojado de lo intrascendente y lo ubicará valientemente fuera de lo cotidiano».

– GUILLERMO GIACOSA: «Hay textos realmente brillantes. Opacos exteriormente por la desesperanza que transmiten, pero con la poderosa e inconfundible luz de la lucidez en su interior. Te felicito sinceramente. Era mañana, no tenía apuros y la pude disfrutar teniéndote a ti como telón de fondo».

– SANDRO BOSSIO SUÁREZ: «Sólido, con mucha fuerza. Este poemario integra textos que rezuman introspección, recogimiento, repasos vitales de nuestra condición sobre el mundo. En general, una profunda subjetividad que la poesía contemporánea parecía haber olvidado. Pero también recoge textos brillantes, compuestos desde la estética más cuidada e inspirada en la filosofía del hombre, y se regodea en entregarnos una sosegada peregrinación del arte esencial de la poesía. Temas insondablemente humanos, metafísicos y abstractos hacen de esta lectura una experiencia sin igual. Un extraordinario primer paso para Diego Eguiguren».

Logo Eureka– EUREKA EDICIONES: «Canciones muertas y migajas de amor. La vida se transforma constantemente en nuevos silencios. El desamor encierra al yo poético que se ve forzado a buscar la salida interior. Los poemas de El mar de los naufragios funcionan como pequeñas puertas que li­beran, pero sólo por unos momentos. Transmitir la música interna de esta soledad es el trabajo que Eguiguren ha elaborado en estas páginas. Su pluma es sincera. En sus recorridos nos encontramos con tardes de supervivencia que nos salvan de nuestros propios naufragios».

– CECILIA M. FLORES: «La poesía elocuente de Diego podría enmarcarse en la corriente de los llamados “poetas metafísicos”, pero contextualizada en una lúcida modernidad. Con un evocador colorido entre pasión y sentimiento, pensamiento y razón, podemos encontrar en sus obras el sentido germinal de un autor que tiene mucho que decir, poco que aparentar y demasiado por demostrar».

– FRANCISCO JOSÉ EGUIGUREN: «El libro expresa un profundo y conmovedor mundo interior, agobiado por el desencanto y la insatisfacción personal frente a la existencia cotidiana, con muchas frases intensas estupendamente logradas que convierten el buscado naufragio en fuente de inspiración creativa de madrugada, ¿aguardando? el rescate en un nuevo amanecer».