Tres comentarios acerca del libro «Bajo un cielo de ceniza»

– FERNANDO IWASAKI: «Los textos de Diego Eguiguren son, en realidad, cincuenta balazos de nihilismo lírico y canalla. Bajo un cielo de ceniza podría ser el orificio de entrada y salida de uno de esos disparos literarios o -parafraseando a Góngora- un “formidable de las piernas bostezo”. Entren y lean».

– RICARDO SUMALAVIA: «Cada texto de Diego Eguiguren es una invitación delicada a la reflexión, pero no de aquella que sólo proviene del ocium que tanto reclamaban los filósofos, sino de la que surge del transcurrir de la vida de personajes que se sorprenden de lo cotidiano. Sin duda, Eguiguren busca afectarnos y lo logra con creces».

– RONY VÁSQUEZ GUEVARA: «Este es uno de los primeros frutos, ya maduro, del joven poeta Diego M. Eguiguren, quien en cada página encantará con sus poesías e hipnotizará con sus microficciones a los lectores más conspicuos y audaces. Bajo un cielo de ceniza es un fruto donde se puede saborear poesía y armonía de principio a fin. Presenta una constante intimidad, como si el escritor se confesara ante sus lectores. La voz narrativa condensa al máximo la historia que en cada lectura se dispara con múltiples interpretaciones. Las minificciones de Bajo un cielo de ceniza son textos que se encuentran colindando entre la prosa poética y el microrrelato pues, sin duda, esta moderna narrativa cuenta algo al lector, quien deberá encargarse de disfrutar de cada palabra tallada por este joven alfarero de palabras que ya despertó del sueño sempiterno y que nos llama a ser participes del nacimiento de su dinosaurio más preciado».