Poema «Restos de una vida en blanco»

RESTOS DE UNA VIDA EN BLANCO

Restos de una vida en blanco
descienden como una lluvia
de agua herida,
y caen como la bruma
en la ciudad más sombría.

Desde el mirador
proyecto un alma rota
y un final.

Abandoné mis recuerdos
en callejones sin salida,
en los campos más minados
de miradas fingidas.

Di de baja a mis sueños
en aeropuertos vacíos
y en los parques más distantes
de unos ojos dormidos.

Huellas de una vida en blanco
se desvanecen como un suicida
en la noche herida,
y se pierden entre la niebla
de la calle más fría.

Estrellas de sal
vigilan la derrota
y un nuevo final.

Cancelé mi sonrisa
en paisajes desiertos,
en los lagos más secos
de unos ojos sin dueño.

Le aposté mis cenizas
al mundo más ciego,
y ahora vivo atrapado
en unos ojos de invierno.

Diego M. Eguiguren, El mar de los naufragios, 2015