Cuatro minificciones en francés

Publicado por Diego Eguiguren en Noticias, Personal el agosto 11th, 2015 |  Sin Comentarios »

Lectures du Pérou 2Hoy agradezco a Hélène Roy y a Caroline Lepage (Université Paris Ouest Nanterre La Défense) por la traducción y publicación de cuatro de mis microcuentos en la antología Lectures du Pérou 2.

Pueden leer el libro siguiendo el enlace:

http://es.calameo.com/read/0026177994c048640e2e0




El mar de los naufragios: tapa de la segunda edición

Publicado por Diego Eguiguren en Noticias el marzo 20th, 2015 |  Sin Comentarios »

El mar de los naufragios (tapa)




Diego M. Eguiguren: La imprescindible tarea del corrector en la edición de libros

Publicado por Diego Eguiguren en Entrevistas el noviembre 17th, 2014 |  Sin Comentarios »

Diego M. EguigurenPor: Verónica Córdoba (Revista cultural Tardes Amarillas – Argentina)

Con justa razón alguien afirma en una página web que «detrás de un gran escritor hay siempre un estupendo corrector».

Eternamente ocultos tras el nombre de los autores y confinados al pequeño espacio de los créditos de un libro (a los que generalmente pocos lectores le dedican un minuto de lectura), los correctores ortográficos y/o de estilo son irreemplazables para que el mismo llegue a las manos de los lectores con cierta calidad en el empleo del lenguaje. Merced a su sacrificado y casi anónimo trabajo, han terminado por ganarse el respeto y la consideración de los escritores en general. Diego Eguiguren pertenece a esta imprescindible estirpe. Tardes amarillas lo entrevista de manera virtual para que los lectores comprendan el valor de su tarea y ellos comiencen a ocupar el lugar que, por derecho, se merecen.

He leído tu nombre entre los créditos de varios libros de Editorial Micrópolis. Nos gustaría que nos precises qué es un corrector de textos. ¿Corregir es un oficio? ¿Una profesión afín al oficio de escritor?

El corrector de estilo es, sin duda, el transitorio mejor amigo del autor. Durante el proceso de edición de un libro, la fase que nos toca nos exige dos tareas fundamentales: proteger al escritor y mostrarle lo que no puede ver. Desde mi perspectiva, la presencia de un buen corrector es necesaria en cualquier editorial.

En general, he comprobado que, para mucha gente, el corrector es solamente el encargado de corregir faltas de ortografía o gramaticales. ¿Es tan simple la faena del corrector o tiene sus vericuetos como la de los escritores? ¿Es tan sencilla como dicen o es más bien complicada?

No, sencilla no es. El corrector es quien se encarga de pulir, de cuidar el idioma. Durante la edición, lo menos trabajoso es lo que mencionas. Es posible que al corregir textos académicos la exigencia se limite a la pulcritud y a la sencillez del escrito, pero en literatura no. El corrector es un empírico, y se nutre de recursos, de herramientas.

Hay una sentencia en el mundo literario que asevera que detrás de cualquier buen escritor hay un buen corrector. ¿Esto quiere decir que la corrección es algo indispensable en el proceso editorial?

Es imprescindible. La experiencia te demuestra que un libro sólo es publicable luego de un minucioso proceso de edición. La reflexión es simple: el autor no conoce la verdadera potencialidad de sus textos hasta que alguien se la demuestra.

¿Qué paralelo, relación o similitud puedes encontrar entre la profesión del traductor y la profesión del corrector?

El insustituible dominio del idioma, sin duda. No cualquiera puede traducir, y no cualquiera puede corregir.

¿Tu tarea se limita a la corrección ortográfica y gramatical o consideras también calidad y contenido del texto? Según he leído existe una figura denominada corrector de estilo. ¿Un corrector de textos es también un corrector de estilo? ¿O son dos aspectos diferentes que requieren formaciones también distintas?

Todo es dependiente de lo que se corrija y de a qué sector se dirija. En literatura, el corrector de estilo intenta enriquecer el texto. La buena redacción es importante, pero el contenido lo es más. Hay que armonizar y sugerir lo que, por estética, es mejor. Hace un momento comenté que el corrector es un empírico, y es cierto, pero para editar literatura hay que tener una cultura cada vez más amplia.

Los escritores, en general, en lo relacionado con sus obsesiones y sus anhelos, son considerados personas difíciles. ¿A vos te resulta difícil trabajar con ellos?

Cuando un escritor lleva tiempo publicando y tiene conocimiento de los procesos editoriales, usualmente es receptivo y está dispuesto a mejorar su libro.

Supongo que antes de la era de Internet, para realizar una corrección adecuada debías reunirte varias veces con cada escritor y compatibilizar opiniones o, al menos, mantener contacto de manera más o menos frecuente. ¿Considerás que Internet ha favorecido este tipo de vínculos?

Pienso que reunirse es la mejor forma de trabajar, pero Skype ayuda muchísimo. La gran ventaja de las redes es que permiten conseguir empleo en cualquier parte del mundo.

¿Ayudan los diccionarios on line y el fácil acceso al buscador de Google? Contanos tu experiencia.

Son útiles, claro. Google me ha librado de muchos errores, especialmente en textos académicos. Hay cosas que uno no tiene por qué saber, cosas que exigen inmediatez y que no son parte de lo cotidiano.

En el caso del corrector de estilo, ¿se puede corregir una obra literaria sin alterar el pensamiento del escritor y manteniendo la autenticidad del texto original?

Es lo básico, porque desacreditar al autor no es una opción. La tarea consiste en sugerir cambios y llegar a acuerdos. El escritor es quien decide lo que quiere y lo que no.

¿Cuáles son los obstáculos más difíciles a superar a la hora de corregir?

El tiempo, y nada más. Hay publicaciones que tienen plazos, y no siempre se concretan las reuniones necesarias.

Desde tu punto de vista, ¿qué cosas son necesarias para que la tarea del corrector sea más provechosa?

La predisposición del autor, el profesionalismo de ambas partes, el tiempo. Si hay temas en común, mucho mejor. La filosofía y la amistad ayudan bastante.

¿Crees qué para la formación de correctores es adecuado que existan centros de capacitación o alguna carrera específica dentro del nivel terciario o quizás universitario?

Pienso que sí, y valoro mucho que ya existan algunas alternativas. Por otro lado, el corrector ya tiene una formación cultural importante, y eso es lo elemental. Los buenos cimientos se hacen notar (en cualquier actividad que se realice).

¿Trabajas de manera independiente o estás ligado a una o varias editoriales?

Trabajo para editoriales nacionales y extranjeras, pero también realizo correcciones para empresas de diversos sectores. En resumen, yo trabajo para quien me necesite.

¿Cómo ves el futuro de la corrección de textos?

Es algo de eterna vigencia, y esta entrevista me confirma que ya no estamos tan subvalorados.

Ver entrevista en: http://www.tardesamarillas.com/index.php?option=com_content&view=article&id=114:diego-eguiguren-&catid=8:opinion&Itemid=11




Sobre Colección Privada: Confesión privada

Publicado por Diego Eguiguren en Comentarios sobre el autor y sus trabajos el septiembre 26th, 2014 |  Sin Comentarios »

Colección Privada de Diego M. EguigurenPor: Jomar Cristóbal Barsallo

«La apatía de la que hablo, en parte, la genera el ambiente social. Mis ideas, por lo general, son muy heterodoxas para cierto tipo de coloquio. Entiendo que un ser humano ecuánime procede según el territorio donde se ubica, de ese modo hace viable la idea de soslayar torpezas que provoquen algún modo de conflicto».

El desencanto por la vida es el tema central de Colección privada. Sus microficciones, a modo de confesión, están impregnadas con el concepto de aquellos que no encajan en los parámetros instaurados por la sociedad. Esa disconformidad es reflejada por la mímesis del narrador, quien nos muestra, en cada texto, la proyección vivencial del autor; sin embargo, sólo es una simulación del mundo real. El actante omnisciente y omnipresente nos revelará la validez de cada episodio autobiográfico envuelto en tres elementos recurrentes: la sociedad, la desubicación y la mujer.

La sociedad en que se desarrolla Diego, el narrador, es degradante, sin rasgos de vida debido a que se hallan los sistemas que afectan al protagonista, quien lucha por acoplarse abúlicamente en tres subsistemas: el colegio, la universidad y el trabajo, lugares marcados y represivos que, en forma continua, deshumanizan sugerentemente al personaje. Los dos primeros espacios se caracterizan por reformar en conocimientos al narrador, pero su estancia le incomoda; el último, lo instaura en la sociedad abruptamente, obligándolo a depender de su ambiente laboral; por tanto, es evidente que Diego opta por sobrevivir, como observaremos en las siguientes citas:
«La escuela, para mí, era lo más cercano a una carceleta». (Pág. 19)
«Había abandonado nuevamente mis estudios (como es mi costumbre)». (Pág. 41)
«Me vi en un 17 de agosto sin más ocupación que corregir escritos a cambio de un dinero, labor que realizo ahora que volví a hacer una pausa en mi formación profesional». (Pág. 11)

Nosotros, los mortales, observamos los días y las noches caer cotidianamente, sabiendo que al día siguiente todo será igual. La razón no es compleja: vivimos en un lugar que está instaurado desde que vemos la luz (o mucho antes). Aquel nicho lo aceptamos con sus propias normas reguladoras, sin objeción; sin embargo, Diego no admite la aceptación, puesto que afirma que se encuentra en el lugar equivocado: un ambiente de mediocridad donde no puede vivir, sino sobrevivir, como mecanismo de defensa, con la finalidad de no encontrarse en la realidad.

«Cada día estoy más harto de estar harto, más desorientado, más asqueado, más extenuado, más incompatible con el lugar que habito». (Pág. 22)
«Lo que yo lamento profundamente es haber nacido en un mundo luctuosamente desahuciado». (Pág. 23)
«”Sólo estoy donde no estoy” es una frase que escribí hace algún tiempo y que, por cierto, ahora mismo define mi entera realidad: la imagen que supone la inexistencia de mi ser en alguna parte donde se divise mi cuerpo». (Pág 25)

Las citas textuales anteriores nos envuelven en el desencanto existente por todo lo que rodea a Diego. De esta manera, el simple hecho de vivir le brinda dos opciones: aceptar las normas sin objetar o rechazar todo tipo de sistema, hasta el nivel extremo de aborrecer su propia vida. Esta actitud no es más que una protesta implícita, desde su interior, que critica la condición natural del mundo; y anhelando, a su vez, un ambiente distintivo que no se adecúe a la visión disconforme. Asimismo, es inherente la búsqueda de un espacio ideal, ajeno al romanticismo, que sólo lo puede crear la literatura ficcional o autobiográfica al estilo confesional de Diego M. Eguiguren.

La presencia femenina es fundamental en el narrador, ya que este elemento le permite sobrevivir en el mundo; es decir, la mujer representa el rasgo paliativo, aquella que lo calma de la crítica constante y mordaz. Es un ser imperativo que le permite deslumbrar, recordar, amar, reconocer y aprender que la vida proyecta un sendero de bienestar, a diferencia de su percepción. El personaje femenino, a modo de interpretación, será quien lo guíe por el lugar equivocado, además de representar la experimentación de ciertos goces internos que el narrador nos confiesa en las siguientes citas:

«Es follar, Diego, no hacer el amor, pero es mejor que nada. Rocío terminó por desbaratarme los sesos a proyectiles y alejarme de lo que me había planteado para el día. Olvidé los quehaceres y me perdí en mi presente». (Pág. 15)
«Desde chico era un romántico depresivo, lo que me recuerda qué conocí a la deslumbrante Carola cuando sobrevivía al segundo año de secundaria». (Pág. 18)
«Recién veo que terminaré cediendo ante los encantos de Dalila (una amiga de mi exnovia y mía)». (Pág. 29)
«Hace tres años conocí a Viviana, una muchacha que, así como yo, es muy seguidora de la música y la poesía de Ismael Serrano». (Pág. 51)

Finalmente, el camino ineludible de Diego, que es el de vivir, lo deshumaniza, por eso nos expresa, en forma desesperada y confesada, que el hombre muere cotidianamente con los sistemas sociales instaurados, imposibles de evadir; sin embargo, la figura femenina es quien lo salva momentáneamente. Nuestro paladín se ha inmolado ante la crítica y, sin importarle el juego académico de la valoración, ha utilizado la microficción y el discurso autobiográfico con la finalidad de revelar sus más íntimas experiencias, temores, obsesiones y deseos que caracterizan al narrador y autor real como un ser vulnerable y sensible.




El mar de los naufragios: Segunda edición

Publicado por Diego Eguiguren en Noticias, Personal el abril 15th, 2014 |  Sin Comentarios »

Eureka EdicionesEl mar de los naufragios, poemario lanzado en 2010, precisaba arreglos de todo nivel.

Eureka Ediciones, sello del libro, es uno de los nuevos proyectos editoriales de Lucho Zúñiga, quien, además de poseer una destacada carrera como escritor, pertenece al comité de Borrador Editores y de Animal de Invierno.

Aunque el libro mantiene su estructura, existe —visiblemente— un mejor trabajo de producción: cambios sustanciales en el diseño y una minuciosa revisión de cada texto.

Pendiente desde hace un tiempo por diversos imponderables, este proyecto ya tiene la forma que, espero, guste a todos ustedes.

 




Sobre Colección Privada: En la extrema dicotomía de la autoficción

Publicado por Diego Eguiguren en Comentarios sobre el autor y sus trabajos el marzo 26th, 2014 |  Sin Comentarios »

Colección Privada (DE)Por: Emilio del Carril

Colección privada es un texto de marcados extremos emocionales. En el trayecto de sus catorce capítulos-viñetas, el autor establece un malabarismo constante entre vida-muerte, amar-olvidar, existir-vivir, realidad-pesadilla… Predomina un estilo sobrio, recatado, pero con un admirable uso del idioma. Eguiguren deambula en un mundo de referentes literarios y artísticos que le sirven de punto para escapar de su realidad. Confesiones, divagaciones, digresiones y reflexiones se intercalan por momentos para llevar la historia de un hombre con ganas de vivir, pero que muere constantemente. El amor se torna inalcanzable, lejano y gris, tan gris como Lima. La amistad y la camaradería se enarbolan recordándonos algunos cantares de gesta. Las pasiones del personaje tienden a arremolinarse en el vaivén del desamor, la nostalgia y la esperanza raída. Colección privada tiene, entre sus mayores dotes, la peculiaridad de retratar los sentimientos de muchos, de tantos, de nosotros, de la humanidad que siente y que ha dejado de sentir… Este libro tiene la cualidad de los grandes textos: en sus páginas nos miramos vulnerables, humanos e indefensos.




Librería Sur: catálogo virtual

Publicado por Diego Eguiguren en Noticias, Personal el marzo 3rd, 2014 |  Sin Comentarios »

SUREste 27 de febrero, Librería Sur de San Isidro lanzó su catálogo virtual. Allí podrán, siempre que les interese algún título, consultar y realizar la compra del mismo.

Bajo un cielo de ceniza (libro de poemas y microficciones) y Colección Privada (libro de narraciones mixtas) ya se encuentran disponibles en la tienda y en la red.

Pronto —muy pronto— más novedades.

http://www.libreriasur.com.pe/busqueda/listaLibros.php?tipoBus=full&palabrasBusqueda=diego+eguiguren&boton=Buscar




Entrevista en D-Letras, edición 46

Publicado por Diego Eguiguren en Entrevistas, Personal el enero 11th, 2014 |  Sin Comentarios »

Bonita RadioEmilio del Carril, escritor y catedrático puertorriqueño, conduce —todos los jueves a las cinco de la tarde (hora peruana)— el programa radial D-Letras. Para mí, a pesar del escollo que supone la distancia, ha sido un inmenso placer acompañarle —mediante Skype— en la edición 46 de su programa cultural.

El programa D-Letras, tarnsmitido por Bonita Radio y dirigido originalmente por Dinorah Marzán, es un espacio fundamental para la difusión literaria en Puerto Rico.

Agradezco a Emilio por esta, y más extensa, segunda participación.